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El miercoles 13 de abril hemos tenido la fortuna de contar con la actuacion espontanea e improvisada de Itziar Alvarez Arana y Nirankar Khalsa en la Sala multiuso del Balneario de Almeida La Dama Verde.

Itziar es una completisima musica, en palabras de Nirankar “the best voice I have ever heard”. Profesora de canto y maestra Waldorf, tiene una capacidad innata de encontrar su lugar e inspirar a la audiencia.  Nirankar es percusionista, cantante y musico afroamericano, viene de la tradicion del Jazz.  En el funden Oriente (tradicion Sij de yogui Bhajan) y occidente, lo indio americano, lo mandinga africano y lo hindú. El ritmo de la Tierra en sus propios ritmos.

Juntos, lo vasco y lo americano, lo blanco y lo negro, la voz grave y aguda, el yin y el yang nos hicieron pasar a los asistentes una hora y media magica. Itziar de entrante nos deleito con canciones de Juan de la Encina (o Juan de Fermoselle 1469 -1530) ) del Cancionero de Palacio, alguna pícara con letra como asi:

“Si habrá en este baldres, mangas para todas tres. Tres mozas daquesta villa desollaban una pija para mangas todas tres… Y faltoles una tira tres mozas de aqueste barrio desollaron un carajo para mangas todas tres…”

Nirankar cantó un Calypso de alabanza “Hosanna”, un Blues propio “There is the spirit… you are the love” y un Canon.

Increible fue escuchar “Youkali” el paraiso perdido, con musica de Kurt Weill  y “La nana de la cigüeña” de Anton Garcia Abril, muy apropiado para el lugar, y que acompaño Antonio con la caña rociera haciendo el crotoreo de la zancuda:

“Que no me digan a mi que el canto de la cigueña no es bueno para dormir”

Terminaron con la “Cancion de cuna para dormir un negrito” de Xavier  Montsalvatge y bailando y cantando todos “Oh when the Saints”…

Gracias amigos por el recital, gracias por vuestra voz y vuestro amor prodigioso. Al Meida nos da sorpresas, sorpresas que nos da Al meidah…

El tomar las aguas que pusieron de moda próceres como Cánovas y aristócratas alfonsinos a principios de siglo en los balnearios de la época vuelve a tener éxito en nuestros días.

En los últimos 15 años se ha producido un resurgimiento de los balnearios, hasta el punto de que el turismo de salud que ofrecen las estaciones termales se ha convertido en una alternativa al turismo tradicional. El cerca de medio millón de usuarios que el año pasado se beneficiaron de las propiedades terapéuticas de las aguas mineromedicinales en alguno de los 128 balnearios españoles son prueba fehaciente de que el interés por el termalismo se extiende, y de que los balnearios ya no son exclusivos de ancianos y enfermos. Los jóvenes y las personas sanas también acuden, y cada vez en mayor medida, a ellos.

El turismo termal va dirigido a toda la población, aunque la media de edad de sus usuarios se sitúa entre los 40 y los 50 años. Las estaciones suelen ubicarse en parajes naturales de gran belleza, lo que resalta su valor como alternativa turística. El precio tampoco es obstáculo. Someterse a un tratamiento termal no resulta caro, especialmente si se valoran los beneficios que procuran. Un fin de semana anti-estrés, con tratamientos termales incluidos, en media pensión puede costar desde 165 € pesetas por persona.

Piscinas termales, balneario de Almeida

Más que balnearios

Los establecimientos se han modernizado y ampliado su oferta, superando la rehabilitación, curación o prevención de enfermedades, y convirtiéndose en centros de vacaciones de salud en los que es posible alternar los baños de lodo con la equitación, el tenis o el senderismo. Sin embargo, aún queda por hacer. Pese a ser éste un país con una notable riqueza de aguas mineromedicinales, tanto por su variedad como por su cantidad (2.000 manantiales) y calidad, aún no estamos al nivel de nuestros vecinos europeos.

El numero anual de agüistas en Italia sobrepasa los dos millones, mientras que Alemania alcanza los once millones de usuarios anuales. La razón principal es que en dichos países, y en otros como Francia o Portugal, la Seguridad Social corre con los gastos de las curas termales. En nuestro país, el termalismo social se comenzó a implantar en 1989, y hasta la fecha sólo está dirigido a pensionistas.

El agua, fuente de salud.

Si a la ubicación de los balnearios, en zonas de gran vegetación y aire puro, unimos la tranquilidad física y psíquica, la alimentación racional, y la liberación del alcohol, tabaco y medicamentos que propician, tenemos que son por sí mismos, un lugar ideal para recuperar la forma física y cierto grado de equilibrio mental. La actividad terapéutica del agua termal permite conjugar el descanso y el relax con la tonificación y la puesta a punto. Las curas termales son preventivas y curativas, al tiempo que contribuyen a la readaptación del paciente.

Las afecciones crónicas del aparato respiratorio, locomotor y digestivo son las más beneficiadas por los efectos del termalismo. Junto a estos tratamientos típicos, existen otros cada vez más solicitados: curas de adelgazamiento, belleza, celulitis o “rejuvenecimiento”. Hay una gran variedad de técnicas de administración de las aguas mineromedicinales: bebida, duchas, lodos, masajes,…. Cada balneario utiliza unas u otras dependiendo del carácter del agua (sódicas, sulfuradas, ferruginosas, sulfatadas, bicarbonatadas, carbónicas, etc.) y de las instalaciones con que cuenta. Para lograr los beneficios deseados, las dolencias deben ser tratadas dos veces al año, en sesiones de 15 días. Sin embargo, hay casos como los tratamiento anti-estrés, muy de moda entre la gente joven, que se pueden realizar durante un fin de semana.

Termalismo y Tercera Edad.

El Imserso inició en 1989 un programa de termalismo social para facilitar a los pensionistas que lo necesiten, siempre por prescripción médica, la estancia en balnearios a precios reducidos. Unas 69.000 personas mayores se benefician anualmente de las propiedades curativas de las aguas termales. La estancia en los balnearios es de unos 11 días, e incluye alojamiento y pensión completa, así como los tratamientos termales básicos y una póliza de seguro. Para acceder al programa, el médico de cabecera acreditará la necesidad del tratamiento que se solicita, y la ausencia de contraindicaciones para recibirlo.

Grupo Imserso en el balneario de Almeida

Una vez solicitada la plaza, médicos y técnicos del Imserso deciden si se puede optar a la misma, a través de unos baremos que tienen en cuenta las condiciones médicas, económicas y de edad. Las plazas se adjudican según la puntuación obtenida, los balnearios disponibles y los turnos solicitados. La arteriosclerosis, las afecciones del aparato respiratorio, litiasis (cálculos) e infecciones urinarias, y nefropatías intersticiales, son, junto a las enfermedades del aparato locomotor, las dolencias que con más frecuencia llevan a nuestros mayores a visitar un balneario.

(Fuente: Eroski Consumer)

Lo primero es el cuerpo. El cuerpo es tu base, tu suelo, es donde te asientas. Hacer que te vuelvas enemigo del cuerpo es destruirte, es volverte esquizofrénico, es hacerte desdichado, es crear el infierno. Eres el cuerpo. Por supuesto, eres más que el cuerpo, pero ese «más» vendrá después. Primero eres el cuerpo.

El cuerpo es tu verdad básica, así que nunca estés en contra del cuerpo. Cuando estás contra el cuerpo, estás contra la vida. Cuando eres irrespetuoso con el cuerpo, estás perdiendo el contacto con la realidad, porque tu cuerpo es tu contacto. Tu cuerpo es tu puente. Tu cuerpo es tu templo.

El tantra enseña a reverenciar el cuerpo, a amar y respetar el cuerpo, a tener gratitud por el cuerpo. El cuerpo es maravilloso. Es el mayor de los misterios. Pero te han enseñado a estar contra el cuerpo. Así que a veces te quedas muy perplejo ante un árbol, ante un árbol verde, a veces te quedas perplejo ante la Luna y el Sol, a veces te quedas perplejo ante una flor, pero nunca te quedas perplejo ante tu propio cuerpo. Y tu cuerpo es el fenómeno más complejo de la existencia. Ninguna flor, ningún árbol tiene un cuerpo tan bello como tú.

Ninguna Luna, ningún Sol, ninguna estrella tiene un mecanismo tan evolucionado como el tuyo. Pero te han enseñado a apreciar la flor, que es una cosa simple. Te han enseñado a apreciar un árbol, que es una cosa simple. Te han enseñado a apreciar las piedras, las rocas, las montañas, los ríos, pero nunca te han enseñado a respetar tu propio cuerpo, nunca a asombrarte ante él. Sí, está muy cerca, y es muy fácil olvidarse de él. Es muy obvio, así que es fácil descuidarlo.

Pero es el fenómeno más bello. Si miras una flor, la gente dirá: «¡Qué sentido estético!» Y si miras el rostro de una mujer guapa o de un hombre guapo, la gente dirá: «Eso es lujuria.» Si te acercas a un árbol y te quedas ahí, y miras aturdido la flor -con los ojos muy abiertos, con los sentidos completamente abiertos para permitir que la belleza de la flor entre en ti-, la gente pensará que eres poeta, o pintor, o místico. Pero si te acercas a una mujer o a un hombre y te quedas ahí con gran reverencia y respeto, y miras a la mujer con los ojos muy abiertos y los sentidos bebiendo la belleza de la mujer, la policía te detendrá. Nadie dirá que eres un místico, un poeta, nadie apreciará lo que estás haciendo. Algo ha ido mal.

Si te acercas a un extraño en la calle y le dices: «¡Qué ojos más bonitos tienes!», te sentirás avergonzado, él se sentirá avergonzado. No será capaz de decirte «gracias». De hecho, se sentirá ofendido. Se sentirá ofendido, porque ¿quién eres tú para meterte en su vida privada? ¿Cómo te atreves? Si vas y tocas al árbol, el árbol se siente feliz. Pero si vas y tocas a un hombre, se sentirá ofendido. ¿Qué es lo que ha ido mal? Algo ha sido dañado tremenda y muy profundamente.

Lo primero que hay que aprender es a respetar el cuerpo, a olvidar todas las tonterías que te han enseñado sobre el cuerpo. De otra forma nunca entrarás en la acción, y nunca entrarás en ti, y nunca entrarás más allá. Empieza por el principio. El cuerpo es tu principio. Hay que purificar el cuerpo de muchas represiones. Es necesaria una gran catarsis para el cuerpo. El cuerpo se ha envenenado porque has estado contra él; lo has reprimido de muchas formas. Tu cuerpo está existiendo al mínimo nivel, por eso eres tan desdichado. El tantra dice que la dicha sólo es posible cuando existes al máximo nivel, nunca antes. La dicha sólo es posible cuando vives intensamente. ¿Cómo vas a vivir intensamente si estás en contra del cuerpo?

Es muy difícil encontrar una persona que no tenga la energía bloqueada, es muy difícil encontrar una persona cuyo cuerpo no esté tenso. Afloja esa tensión, esa tensión está bloqueando tu energía. No puede fluir con esa tensión.

¿Por qué todo el mundo está tan tenso? ¿Por qué no puedes relajarte? ¿Has visto un gato durmiendo, echando una siesta por la tarde? Qué sencillamente y con cuánta belleza se relaja el gato. ¿No te puedes relajar de la misma manera? Das vueltas y más vueltas en la cama, no puedes relajarte. Y la belleza de la relajación del gato es que se relaja completamente y, sin embargo, está perfectamente alerta. Cualquier ligero movimiento en la habitación, y abrirá los ojos, saltará y estará listo. No es que simplemente duerma. La manera de dormir del gato es algo que se debe aprender, el hombre lo ha olvidado.

Te va a resultar difícil aceptar tu cuerpo. Lo condenas, estás siempre encontrándole defectos. Nunca lo aprecias, nunca lo amas, y luego quieres un milagro: que llegue alguien y ame tu cuerpo. Si tú mismo no puedes amarlo, nadie lo amará, porque tu vibración ahuyentará a la gente.

Recupera tu lenguaje perdido. Siempre que tengas tiempo, da más atención a tus sentidos. Al comer, no sólo comas. Trata de aprender de nuevo el lenguaje olvidado del gusto. Toca el pan, siente su textura. Pálpalo con los ojos abiertos, pálpalo con los ojos cerrados. Cuando mastiques, mastica, estás masticando a Dios. ¡Recuérdalo! Será irrespetuoso no masticar bien, no saborear bien. Haz que sea una oración, y darás comienzo al surgimiento de una nueva conciencia en ti. Aprenderás el camino de la alquimia tántrica.

Toca más a la gente. Nos hemos vuelto muy susceptibles en lo referente a tocar. Si alguien te está hablando y se acerca demasiado, empiezas a echarte hacia atrás. Protegemos nuestro territorio. No tocamos y no dejamos que los demás nos toquen. No damos la mano, no abrazamos. No disfrutamos el ser de los demás.

Acércate al árbol, tócalo. Toca la roca. Vete al río, deja que fluya por tus manos. ¡Siéntelo! Nada, y siente el agua de nuevo, como la siente el pez. No pierdas ninguna oportunidad de revivir tus sentidos. Y hay mil y una oportunidades durante todo el día. No es necesario tener algo de tiempo aparte para ello. El día entero es un adiestramiento de la sensibilidad. Usa todas las oportunidades. Bajo la ducha, usa la oportunidad, siente el contacto del agua que cae sobre ti. Túmbate en el suelo, desnudo, siente la tierra. Túmbate en la playa, siente la arena. Escucha los sonidos de la arena, escucha los sonidos del mar. Utiliza cualquier oportunidad, sólo así serás capaz de aprender de nuevo el lenguaje de los sentidos.

Cada experiencia tiene que ser creada con gran sensibilidad. Cuando hagas el amor a una mujer o a un hombre, haz que sea una gran celebración. Y que tenga cada vez alguna creatividad nueva. Algunas veces, baila antes de hacer el amor. A veces, reza antes de hacer el amor. A veces, corre por el bosque, y luego haz el amor. A veces, nada y luego haz el amor. Así, cada experiencia del amor creará más y más sensibilidad en ti, y el amor nunca se volverá monótono y aburrido.

Aprende nuevas maneras de hacer las cosas, y libérate de los hábitos todo lo que puedas. No imites; si no, tus sentidos se embotarán. Descubre formas de hacer las cosas a tu manera. Pon tu firma en todo lo que hagas.

(Fuente: El libro de la mujer, de Osho)

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